¿Tienes idea de lo importante que es la asertividad? En este artículo te explico más sobre este concepto que para algunos es tan ajeno, y nos ponemos prácticos para que consigas ese cambio que buscas.

¿Qué es la asertividad?

Decimos que una persona es asertiva o tiene conducta asertiva cuando nos estamos refiriendo a que esa persona expresa sus pensamientos, deseos y sentimientos de manera clara y firme. Es uno de los síntomas que una persona está segura de sí misma y equilibrada mentalmente.

Esta cualidad es más rara de lo que parece, ya que conlleva mucho autoliderazgo y trabajo personal detrás. Además, a veces, este equilibrio es difícil de mantener si no tienes cuidado. Esto lo sé porque llevo muchos años trabajando en mi asertividad, y nunca acabas de dominarla del todo.

La mayoría de personas son o demasiados pasivas-sumisas, o demasiado agresivas… un asertivo está en el punto medio, siendo la actitud más sana y socialmente aceptada.

Normalmente, para una persona asertiva es más difícil tener problemas de comunicación, porque expresa claramente lo que piensa, visiblemente sin querer ofender al otro.

Una persona asertiva escucha a los demás y responde con integridad, y no usa la violencia a menos que sea su último recurso para evitar un mal mayor.

El asertivo conoce sus derechos y es siempre consciente de que tiene opción a decir que NO y mandar a paseo al que le moleste. Como digo, es una persona equilibrada que se respeta a sí misma y tiene el perfil ideal para sobrevivir con éxito en este mundo tan loco en el que vivimos.

chico siendo gritado por otra persona con un megáfono

¿Cómo saber si tienes falta de asertividad?

Para saber si tienes falta de asertividad, solo tenemos que fijarnos en algunos síntomas:

  • Te cuesta expresarte, sobre todo si se trata de pensamientos, deseos o sentimientos, y más aún cuando no sabes cómo se lo tomarán los demás. Te da miedo “cagarla” y quedarte sin amistades por decir lo que piensas. Es una mierda.
  • No te expresas como te gustaría. A veces, cuando expresas algo que sientes, lo haces de una manera que no se ajusta a la realidad de lo que está en tu cabeza. Tal vez “empequeñeces” mucho tu declaración, soltando indirectas, o tal vez te pasas de bruto y pegas un golpe en la mesa, cuando en realidad no hacía falta (lo que lleva a tener problemas de control de la ira).
  • Evitas los conflictos. Al no saber si te puedes controlar delante de un conflicto, o no saber si podrás expresar bien lo que quieres, evitas entrar en conflicto con la gente, te sientes incapaz. Me ha pasado.
  • Resentimiento. Sentimiento que surge casi siempre porque hay cosas que quieres que pasen y no se cumplen, pero te sientes incapaz de tomar acción. Quizás hay una profesora que te ha suspendido injustamente, y no te atreves a hablar con ella, pero queda ese resentimiento con ella.
  • No sabes decir NO. Cuando alguien te pide un favor, eres incapaz de negárselo, aunque vaya en contra de tus intereses y principios, o simplemente no quieras. Tienes derecho a expresar tu desacuerdo, recuérdalo…
  • Sientes que no te respetan o valoran. Algo común en el trabajo, ya que la persona que no se respeta a sí misma, es difícil que consiga el respeto de los demás.

¿Te sientes identificado con alguna de estas cosas? Yo también, no te preocupes, no es el fin del mundo. Solo tienes que seguir adelante e ir trabajando. Verás que es más fácil de lo que parece esto de ser asertivo, pero le tienes que poner ganas.

chica estirada cómodamente con un rótulo que dice "no"

¿Cómo puedo ser una persona asertiva?

A continuación te explicaré mi historia, pero servirá como ejemplo de un proceso por el que podrías seguir tú. Sin embargo, cada persona es un mundo y es importante que conozcas los principios para ser asertivo.

Sin embargo, debes tener en cuenta que nadie nace siendo asertivo. La asertividad no tiene nada que ver con los tipos de personalidades o los eneagramas. Tu personalidad solo afectará a tu facilidad natural para volverte asertivo, pero lo cierto es que esta es una habilidad que se aprende.

Te recomiendo lo siguiente:

  • Busca ayuda profesional: Un psicólogo es tu mejor aliado si esto realmente te está dando problemas. Dile que quieres ser más asertivo y él sabrá darte los ejercicios e indicaciones perfectos.
  • Fuérzate a decir que NO: Aunque te den miedo las consecuencias, atrévete a decir que no ante una petición de alguien. Hazlo una sola vez, y a ver qué pasa. La primera vez te costará mucho, pero puede ser más fácil aplicarlo con personas con las que tienes más confianza y que sabes que no reaccionarán mal.
  • Practica la honestidad: Si no sabes de algo, dilo. Si no te sientes cómodo en alguna situación, dilo. A la gente le encantará saberlo si te están molestando o haciendo daño… normalmente, nadie lo desea (al menos, nadie que tenga madurez emocional).
  • Practica la escucha activa: La otra cara de la asertividad está en no volverte un bullie tú mismo, alguien que abuse de los demás con su agresividad. Conozco a gente así, que han buscado ser “asertivos” y le dieron la vuelta. Tienes que respetarte a ti mismo primero, sí, pero también a los demás.
chico siendo acosado en el instituto

La historia de cómo me anularon por completo y años después…

La verdad es que desde que sufrí bullying en el instituto (alrededor de los 13) hasta cerca de los 18 años de edad siempre fui una persona demasiado pasiva y paciente con los demás.

Si bien es cierto que mi personalidad y manera de pensar era la de un rebelde (y lo sigue siendo, en parte), me costaba mucho decirle que NO a alguien que me pedía un favor. De tan bueno que era, era tonto, como decían algunos. Sin embargo, no era de extrañar sabiendo lo mucho que sufrí durante esa época.

Decir que estaba aislado socialmente y que casi no tenía amigos era quedarse muy corto, porque vivía en la exclusión social más absoluta, todo porque era un “forastero” en aquel instituto.

Solo hay un par de personas que me dieron una oportunidad, y nos hicimos amigos. Los seguía como si fuera un perrito abandonado, porque… mis habilidades sociales eran escasas y mi “nivel social” estaba por los suelos. Ellos me ayudaron por un tiempo, aunque no lo suficiente para encararme a los abusones y solucionarlo.

Así que estuve “encallado” en una resignación social, un abandono moral y personal, una traición a mí mismo y una especie de bloqueo emocional bastante tóxico. Me resignaba a dejar que me manipularan y me maltrataran, durante años. Y, como rebote, durante aquella etapa tan oscura, hice daño a aquellos que me rodeaban… No se lo deseo a nadie.

… empecé a ser asertivo

Pero bueno, no vengo a explicarte mis dramas personales, y debes saber que aquello ya lo superé poco a poco (aunque siempre quedan heridas que no acaban de sanar del todo). Al acabar la educación obligatoria (la ESO) e irme al Bachiller, a un instituto diferente con nuevas personas, cambiando de ambiente, empecé a ver cómo la gente podía ser diferente, cómo los círculos sociales se abrían, cómo la actitud de las personas conmigo ya no era de rechazo y repulsión injustificada… y yo tuve la oportunidad de dar un paso adelante, y empezar a trabajar en mí mismo.

A pesar de aún no tener las habilidades sociales idóneas, fui ganando seguridad. Me lamí las heridas y cada vez era más independiente. Llegó un punto en el que conseguí expresar mi descontento con uno de mis amigos y en aquel momento vi que era posible estar en desacuerdo. Desde entonces, he ido ganando más seguridad, creando proyectos con gente a mi cargo, yendo a la universidad, participando en debates, encarando los problemas… y hoy soy una persona totalmente distinta, transformada a nivel social.

Ya no necesito a aquellos amigos a los que perseguía a todos lados para no sentirme solo o desprotegido, porque me protejo a mí mismo con gran habilidad. Soy autónomo y casi cada día tengo que decir NO a encargos y clientes que no me encajan, y lo tengo que hacer con asertividad.

Hoy soy la mejor versión posible de mí mismo. Si me topara con mis antiguos bullys, me reiría en sus caras y no tendría problemas en enfrentarlos si hiciera falta. Seguramente, quienes no han mejorado casi nada sean ellos, precisamente porque no han pasado por nada así y tuvieron que “ridiculizar a otros” para hacerse ver mejores que el resto, lo cual es penoso… En realidad, siento pena por ellos, que difícilmente lleguen a esto algún día y se quedarán encallados toda la vida en los mismos bucles.

El daño ya está hecho y no se puede arreglar. Solo es cuando se sigue para adelante y se procura no cometer los mismos errores del pasado que realmente crecemos. Por desgracia, esa gente seguramente ni se acuerde de mí o de lo que me hicieron, porque yo solo era un medio para “subir de categoría”, y esa gente tiende a mantener esa actitud de mierda toda su vida (porque nadie les suele abrir los ojos).

La asertividad es algo que te costará esfuerzo, pero créeme cuando te digo que si sigues apostando por ti, conseguirás ese equilibrio. No sabrás lo bien que se siente saber que por fin no estás indefenso en el mundo y que no dependes de nadie para ello… hasta que lo logres. Lo mismo va para aquellos que tienen problemas de agresividad. Lo fácil es seguir actuando como hasta ahora… lo que tiene mérito es querer cambiar y hacerlo.