Cómo vivir de tu pasión

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hombre contento por ser bombero

¿Quieres vivir de tu pasión? Tal vez sea más simple de lo que parece, aunque no es tan intuitivo como parece.

Todo lo que he hecho en mi vida hasta hace unos pocos años ha salido mal, pero solo necesité que las cosas fueran rodadas una sola vez, y así empecé a hacer mi suelo: vivir de escribir. Hoy quiero compartir una experiencia y a la vez unos cuantos consejos que pueden servirte a conseguir dedicarte a algo que sea justo para ti.

En este blog he podido permitirme el lujo de ir hablando sobre mis experiencias y mi vida, y he podido reflexionar sobre distintas cosas que me pasaban. He tenido la oportunidad de investigar y he aprendido de todo, desde cómo ser más productivo haciendo una jornada laboral de 4 días hasta mejores maneras de desconectar del trabajo.

En general, Ser Positivo hasta ahora ha sido a la vez uno de mis primeros trabajos como redactor freelance y una puerta de salida en la que verter todos mis anhelos e inquietudes (que son variadas), expresándolos a través de pequeños artículos donde recopilo información, a veces peor y otras veces descubriendo una manera de ver la vida totalmente nueva, como me pasó con el artículo del estoicismo.

Antes de nada, un poco sobre mí

¿Quién soy yo? Seré breve. La definición más rápida es decirte que soy INFJ dentro de los tipos de personalidad del MBTI y que llevo toda mi vida probando cosas e investigando. Tengo mucha curiosidad y cuando algo me interesa me gusta meter la cabeza hasta el fondo para saberlo todo sobre el tema, tanto que esto me convirtió en investigador y en divulgador sobre uno de los temas que más me gustan: Los animales.

Si lo vieras desde fuera, podría decirse que “he tenido suerte” porque hoy en día me dedico a lo que más me gusta en el mundo, que es investigar y escribir, tal y como explico en mi historia como escritor o en una entrevista para Redactor Freelance, pero para llegar hasta ahí no he parado de tropezar y de sentirme como un inadaptado que era incapaz de ver su propio talento.

He dejado de tener dudas sobre mi capacidad porque los resultados me avalan, y es que puedo permitirme trabajar de lo que más me gusta en el horario que yo considere. La gente cree que le miento cuando le digo que no suelo trabajar más de 20 horas (productivas) a la semana, haciendo lo que la mayoría consigue en 40.

También, como autónomo, trabajo para muchos clientes y eso me da una libertad de elección y estabilidad laboral que no puedes tener trabajando en una empresa. Soy feliz, la verdad. Y todo porque, después de un gran fracaso en mis planes, me atreví a dar el paso de “probar” a vivir de escribir a tiempo completo en 2019.

No digo que yo tenga la fórmula secreta del éxito ni mucho menos, pero sé que esto no es pura suerte. Quiero que tú también estés más cerca de conseguir algo así. Estos son los consejos que quiero compartirte:

Haz tu propio camino

Si tuviera que decirle algo a mi yo del pasado, sería que dejase todo lo que estaba haciendo y me pusiera YA a empezar a practicar el arte de escribir (yo digo escribir, pero tu caso podría ser el de pintar, programar, hacer de profesor, etc.).

Durante mucho tiempo me enfoqué en mi posible carrera como investigador etólogo, aunque en realidad me estaba encarando hacia la especialización en primates. No fue hasta que me di un planchazo que desperté y me di cuenta de que esa profesión no tenía futuro. Básicamente, no era realista intentar depender de las becas del Gobierno (que así era) peleándome con otros primatólogos para intentar lograr un puesto precario en alguna institución.

¿Qué ocurría? Que los primates se están extinguiendo, el conocimiento científico que se extrae de ahí (aunque se podría debatir) en general no es muy útil que digamos a nuestra sociedad, más allá de compararnos con ellos… y aparte de eso, el estudio como Dios manda conlleva tener que irse a países donde las condiciones de vida son nefastas y aún tienes que dar las gracias porque en vez de pagarte a ti como especialista, tienes que pagar TÚ.

No hagas castillos en el aire

Las cosas como son: Cuando hacemos una carrera nos enamoramos de una idea romántica. Yo me imaginaba yendo cada día a alguna reserva natural a observar primates desde un lugar seguro de manera cómoda y haciendo mis observaciones diarias, y pensaba que era perfectamente posible, ¡como si fuera fácil ser famoso y multimillonario (de lo contrario, difícil lo vería), sin dolores de cabeza ni las implicaciones de estar ahí!

Siempre me ha encantado la etología porque su raíz consiste en observar y analizar, y es algo que me gusta y se me da bien. Además, me absorbe el hecho de estar observando a un animal y poder anotar todo lo que hace, sin molestarlo, viendo cuál es su conducta natural dentro de un hábitat lo más adecuado posible (cosa que no es así en un zoológico, pero bueno).

Cuando volví de Venezuela de un voluntariado demasiado extenso y doloroso para mí en el que me topé de bruces con otra realidad, trabajando en una reserva natural de verdad, decidí que no quería seguir sufriendo a cambio de una ilusión. Decidí que ese no era mi futuro, y que me buscaría otra cosa, y encontré algo muchísimo mejor. Encontré mi Ikigai.

Un día hablaremos a fondo de ese asunto, pero básicamente te recomiendo estos vídeos que a mí me inspiraron a dar el paso definitivo:

Haz lo que te gusta hasta que se te dé bien

En 2019 llevaba casi toda una vida escribiendo como hobby en mi tiempo libre, porque era una cosa que me encantaba hacer, así de simple. Desde pequeño, siempre me gustó la sensación de escribir, la sensación de que puedes plasmar palabras en un texto y luego obtienes algo que puede entretener y transmitir información valiosa a los demás, sin que tú tengas que estar ahí explicándoselo.

Durante mi carrera de psicología empecé varios proyectos y blogs relacionados con la ecología y la etología, y no es de extrañar que esto me ayudase a profundizar mucho más en mi disciplina durante la carrera, pero también me convirtió en un buen escritor sobre ciencia, en un buen divulgador al fin y al cabo.

No había dominado ni de lejos la escritura (al menos no me la tomaba tan en serio), pero un día vi estos vídeos y otros parecidos y volví a responderme a mí mismo lo mismo de siempre a esta pregunta:

Si apareciese un genio y te concediese el deseo de poder hacer una cosa en tu vida a la que pudieras dedicarte para siempre, ¿qué escogerías?

Yo lo tenía muy claro: Escribir

Así que abrí mi mente a la posibilidad de escribir, esa actividad que se me daba regular pero que me encantaba y con lo que creo que puedo aportar al mundo, como algo a través de lo que ganar dinero.

Las oportunidades no tardaron en aparecer. Una agencia buscaba a un redactor para un blog sobre mascotas. Adivina a quién escogieron. Desde entonces no he parado, y no pienso hacerlo, porque esta es mi meta en la vida. Soy escritura. Sin ella, pierdo mi identidad. Mi meta final es vivir de mis libros, pero por el camino estoy avanzando cada día, mejorando en mi arte (porque sí, escribir bien es todo un arte) y ganándome la vida con él a través de encargos cada vez más relacionados con mis intereses.

Lo mismo puedes lograr tú. Dedícate una tarde a reflexionar sobre lo que más te gusta hacer en el mundo y date cuenta de que es tan fácil como ver la manera de convertirlo en un oficio con el que ganarte la vida. Tal vez no seas muy bueno (aún) en esa actividad, necesites pasar alguna prueba o un tiempo de formación, pero con suficiente práctica puedes cumplir tus sueños, ¡y el único que te puede parar eres tú mismo!

Nadie te ha dicho que no vaya a costar, pero créeme que llegará el momento en el que empieces a vivir de tu pasión, a ver los frutos de tu esfuerzo, y entonces el “éxito” dejará de importar, porque lo que importa es que te sientes pleno. Haces justo lo que quieres en la vida, ¿quién quiere más?